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sábado, 9 de enero de 2016

Piñonate margariteño


http://lacomensal.com/2015/06/al-pinonate-hay-que-darle-paleta/

“Este no es un dulce que hace cualquiera…hay que prepararse a pasar unas 4 horas dándole paleta a ese melao´” explica el cronista del Municipio Marcano de la Isla de Margarita, Alexis Marín Cheng. Tan es así, que el piñonate actualmente lo preparan únicamente dos familias del caserío Fuentidueño en la parroquia San Juan Bautista de la Isla de Margarita.  De sus orígenes no hay datos certeros, pero es obvio que se trata de una receta mestiza como casi toda la gastronomía venezolana. “Dicen que los españoles que llegaron a la zona cuando la destrucción de Cubagua (1542),  llamaron así esta preparación porque las semillas de la lechoza se asemejan a los piñones” añade Marín Cheng. 
Foto tomada de El Estimulo.com
Foto tomada de El Estimulo.com
El pueblo de San Juan Bautista fue la primera comuna española de la isla y la mayoría de sus habitantes –aseguran cronistas de la época- provenían de Linares de la Sierra, pueblo andaluz en el que hoy en día también se prepara un dulce llamado piñonate pero completamente distinto en su preparación e ingredientes. La versión venezolana del piñonate se toma unos tres días y supone una serie de procesos artesanales tan particulares que hacen de su sabor algo único en el mundo. La receta comienza con la lechoza verde (antiguamente se utilizaba la lechoza monera, una variedad silvestre con muchas semillas pero poco apetecible al madurar)  de la que será aprovechado todo: la pulpa, las semillas y hasta la concha. La pulpa de la lechoza y las semillas debe dejarse reposar  en un saco de tres a cuatro días para que suelte la leche, luego se corta y  se ralla con todo y semillas.
Tanto esa masa rallada, conocida como “corcha” como los “picos” (la piel de la fruta) se incorporan al melado de papelón que tiene horas en un caldero de gran tamaño y se mezclan pacientemente hasta que el dulce adquiera la consistencia deseada. Ese “punto” exacto de la consistencia requiere de mucha experiencia porque si se pasa se quema y quedará amargo y si queda crudo no endurecerá. “Este dulce tiene ribetes que lo hacen muy especial”, agrega el cronista de la isla, “para empezar existe la creencia de que no se puede hacer el amor el día anterior,  la hornaya (hornilla elaborada en mampostería en el patio de la casa) debe estar al nivel del suelo, el caldero debe ser de hierro galvanizado y así sucesivamente”.
piñonate
Dulce de piñonate en la versión de Héctor Romero
Cuando enfría la mezcla  se echa sobre una mesa y se deja reposar hasta que endurezca. Finalmente habrá quedado una enorme panela que cortarán en pequeños rectángulos, para obtener los piñonates que luego serán envueltos en “cachipo” (corteza seca de la planta del plátano) y vendidos en bodegas, plazas y casas de las poblaciones cercanas.
En la misma Isla de margarita, pero en el restaurante Mondeque (el famoso restaurante de Sumito Estévez en la isla) el chef Héctor Romero creó una extraordinaria versión del piñonate que no han podido sacar de la carta y que se trajo a su restaurante El Comedor del ICC: “Bombón de Piñonate y Queso de Cabra con Merey Pasao’ y Parchita”, una delicia que ofrece una presentación y una textura completamente diferente al original: “se trataba de “interpretar” para hacer “recordar” explica Romero. Un recuerdo que se extingue si no hay quien le dé paleta.
Pendiente la próxima vez que visite la Isla de Margarita de ir a probar el piñonate en Funtidueño y acercarse a una tradición que se niega a desaparecer de nuestros paladares.

La cafunga [dulce cambur en hoja de plátano]

http://lacomensal.com/2015/08/la-cafunga-dulce-secreto-de-barlovento/#more-1386

“Cuando los esclavos llegaron a estas tierras no traían ni siquiera la ropa puesta, lo único que les quedaba era memoria”, relata Ernesto J. Parra parado frente a un árbol de cacao de la Hacienda La Ceiba, lugar en el que tres generaciones de la misma familia conviven bajo la sombra de los árboles que hace muchos años sus ancestros plantaron y cosecharon a sol y sombra.
Esa memoria que afortunadamente se conserva y aún convive entre nosotros está en la piel, en el ritmo, en la música y por supuesto en nuestros fogones.
En esta visita a la Hacienda La Ceiba en la población de Cumbo (vía oriente cerca de Panaquire) tuve la oportunidad de probar un dulce que sin duda tiene sus raíces en África: La Cafunga.

Como escafunga0te dulce parece ser un tesoro escondido en el corazón de Barlovento – y resulta cada vez más difícil conseguirlo-  voy a relatarles aquí cómo la señora María Lourdes Chivico me enseñó paso a paso a hacer esta delicia que parece un pan de cambur pero que además tiene coco.
La cafunga son unos bollitos dulces típicos de Barlovento, hechos a base de cambur (manzano y/o titiaro no muy maduros, acota la señora María), harina de trigo, pulpa rallada de coco y clavo de especia, envueltos en hoja de plátanos y luego horneados.
También se le puede agregar canela, anís dulce y según me contaron (porque yo me la comí solita y recién horneada), la cafunga con mantequilla y queso es un manjar.
A mi solita y sin agregados, me encantó.
La sonoridad de su nombrcafunga1-1e se parece a la del pueblo donde la probé: Cumbo, pero según entiendo por toda Barlovento la preparan.
Para preparar la masa se muele o ralla el cambur dentro de una bandeja o batea, se le agrega la harina y el coco rallado, luego se mezclan. Después de este proceso es cuando se coloca la pasta en las hojas de platano asadas. Se hace un bollito como de hallaca, se meten en el horno y en 40 minutos están listas. Algunos los hacen sancochados y entonces tienen una textura distina, más parecida a un tamal de plátano.
La señora María Lourdes dice que desde que tiene memoria prepara y come cafunga, el chocolate con el que las acompaña lo preparan sus hijos y nietos con el cacao que siembran en el bosque que está detrás de su casa.
La señora que compartió conmigo esta receta tiene 82 años y en su cumpleaños bailó joropo hasta las 7 de la mañana. Y quién no, rodeada de cacao, cafunga y chocolate cualquiera baila hasta el otro día.
Este dulce de claras raíces africanas se encuentra en varias zonas de la costa venezolana y no solo en Barlovento. Con nombres similares pueden encontrarse en la zona de Choroní y Chuao así como en el Municipio Veroes del Estado Yaracuy.
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jueves, 7 de enero de 2016

Neologismos venezolanos [Articulo]

Tomado de: https://gustavoburkle.wordpress.com/2015/01/26/venezuelan-spanish/

Venezuelan Spanish

This post will explain and give a short summary of how the Spanish language in Venezuela has been in contact with other languages, how it has changed and adopted neologisms and it will provide examples and analyse what is known as Venezuelan Spanish with new words and phrases due to the processes of immigration and globalisation that started during the conquest of the continent and then in the 20th century.
First of all, it is important to know the extent to which has Venezuela been in contact with other languages and with the rest of the world. Venezuela since the times of the conquest has been exposed and in contact with the global world, mainly with Spain, some European nations and then the United States of America. Everything started at the beginning and middle of the 20th century, when Venezuela was a prosperous country, with plenty of opportunities for foreigners and an economy based on oil production. Together with the United States of America, Brazil and Argentina, Venezuela seen as the new world and a land of opportunities.
The first wave of immigrants came during the beginning of the 20thcentury when the process of oil production started. Because Venezuela was a rural and agricultural country, it urgently needed technicians and experts in that particular field. As consequence, mainly Americans and Britons came with their oil companies and employees to develop the booming sector. It was in that particular moment that Venezuelan Spanish started to change and to adopt neologisms and phrases from foreign languages. The most common examples of North American and British origin and still used in everyday life today in Venezuela are:
  1. “chamo” this words is always used in informal situations and it comes from the English word “chum” which means friend, lad or partner.
  2. “franela” from the English word “flannel” which means shirt or t-shirt made of cotton or wool.
  3. “guachiman” is used to refer to security guards and it comes from the English “watchmen”.
  4. “Cachifa” is used to call the maids and it comes from the English word “k-chief” or “kitchen assistant”.
  5. “Macundales” is often used to refer to working tools. The origin comes from when the American employers told their employees to bring or used the tools from the brand “Mac & Dale”.
  6. “Pichón” often used with the phrase “echarle pichón” which means to work hard and dedication, it comes from the English phrase “push-on”.
  7. “guaya” from the word “wire”.
  8. “buseta” the common city buses from the word “bus”.
  9. “bluyín” from blue jeans.
  10. “sanduche” from sandwich.
  11. “beisból” and “jonrón” from “baseball” and “homerun”
  12. “güircho” from the English expression “wild child”.
The second significant wave of immigrants occurred during and after the Second World War. Thousands of immigrants came mainly from Spain, Portugal and Italy, all of them escaping from fascism, tyranny, political persecution, war and hunger.
Going back in time, the contribution from the Spaniards was mainly in terms of phonetic and phonology, especially from the Andalusians who were convicts under the service of the explorers during the first expeditions, and people from the Canary Islands who later went to populate the colonies. In a way, like in those Spanish regions Venezuelans tend to omit the /s/ and the /d/ for example: “adiós” would be pronounced as “adiój”, “cuñado” would be “cuñao”, “pescado” would be “pescao” and so forth. Another thing that was brought by the Spaniards is the “seseo” which means that the letters s, c and z are all pronounced as an s.
The Portuguese are the second foreign community in Venezuela and the Italians are the third. They both have left a mark in the Venezuelan Spanish too. The Portuguese contributions are “cachimbo” for a smoking pipe, “malandros” for crooks and “botiquín”, “empatar” and “íngrimo”. The Italians were also very important in the construction of the Venezuelan Spanish and their contributions are often present in everyday conversations in an informal context. For example, “chao” from the Italian ciao is always used to say goodbye. The expression “¡écola cuá!” which means “that’s right” comes from the Italian expression “¡eccoli qua!” and the phrase “piano piano” that means to do something little by little. Finally the food and drink vocabulary that comes from Italian includes “birra”, “mortadela”, “pasticho”.
In addition the Venezuelan Spanish has also been slightly influenced by the French language with three particular examples; “petipuás”from “petit pois” or green peas in English. Furthermore, in Venezuela foreigners are often called “musiús” coming from the French word “monsier” and finally the “papel tualé” coming from “papier toilette”.
In conclusion, this post has discussed and analysed how the Spanish language in Venezuela has changed due to the processes of globalization and immigration. It has adopted several neologisms mainly from English, Italian and other European languages. Creating what we know today as Venezuelan Spanish and it was possible due to the historical and economic context of that South American country in the 20th century.
Sources:
Acosta, M. (1993) ‘Historia de los portugueses en Venezuela’, Caracas, Centro Portugués.
Márquez, A. (1994). ‘Muestrario de Voces y Frases Expresivas del Habla Venezolana’, Caracas, UCV.
Tavares, R. (2006), ‘Contacto lingüístico entre el español y el portugués: caso de inmigrantes portugueses radicados en Venezuela’, Venezuela, UCAB.
Santander, A. (1978) ‘Los Italianos forjadores de la nacionalidad y del desarrollo económico en Venezuela’, Valencia, Editorial Vadell.
Troconis, E. (1986). ‘El proceso de inmigración en Venezuela’, Caracas, Biblioteca de la Academia Nacional.
Tejera, M. (2007). ‘La derivación mixta en el español de Venezuela’, Caracas, Fondo Editorial Humanidades.